Castela texanaCHAPARRO AMARGOSO. Castela texana

Autor: Servando Santos Elizondo

 

Familia: Simaroubaceae

Género: Castela

Especie: C. texana

En las zonas semidesérticas de nuestro país, en los matorrales de espinas y sobre todo en los llanos crece con frecuencia un arbusto de color cenizo de pequeñas hojas y tronco retorcido. Alcanza los dos metros de altura es espinoso. Con las lluvias florea con un color muy llamativo, purpura rojizo o anaranjado que contrasta con el color grisáceo de las hojas, las hojas son alternas, angostas y enteras, miden de 8 a 9 centímetros de largo por 2 de ancho. Al madurar las flores se convierten en unos frutos de color bermellón.

Crece en Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León y San Luis Potosí. Así como algunos otros estados del norte de México y sur del estado de Texas de los Estados Unidos.

El arbusto Castela texana desde tiempos pasados ha sido usado por los indígenas de estas regiones, los cocimientos de esta planta la han utilizado como estomático, tónico amargo y remedio para la diarrea y la fiebre, los médicos e investigadores mexicanos han estudiado los aspectos químicos y farmacológicos de la planta y han encontrado en sus extractos tres glucósidos: castelina, castelagemina y castelamarina. A partir de estos productos se preparó un medicamento al que llamaron castamargina, haciendo pruebas de laboratorio encontraron que este producto es un potente anti disentérico muy específico contra las amibas con la ventaja de ser la castamargina veinticinco veces menos tóxico que la emetina usado actualmente.

Se estima que un doce por ciento aproximadamente de la población mundial es portadora del protozoario llamado Entamoeba histolitica y la enfermedad que este microorganismo produce es conocida como amibiasis. Este parásito en su ciclo celular posee dos estadios importantes: los trofozoitos y los quistes, la forma trofozoítica produce destrucción tisular, mientras que la forma quística o inmóvil, es la responsable de la transmisión de la infección amebiana. Hasta la fecha no se ha logrado producir el enquistamiento in vitro de Entamoeba histolitica como se logró con Entamoeba invadens.

El chaparro amargoso ha sido utilizado tradicionalmente como remedio para combatir las disenterías, la forma de administrar el remedio es en tés o cápsulas de planta seca.