LUNA ENAMORADA 

Servando Santos Elizondo

Una divina luna tristemente enamorada
de un soberbio sol que solo de nombre conocía
espera ansiosamente por la noche su llegada
y el cielo azul condolido, su sueño prometía.

Llora lágrimas claras como gotas de rocío
esparcidas en verdes prados en las madrugadas
que la arrogancia del sol y su corazón vacío
con sus luminosos rayos las deja evaporadas.

Es su gran amor, triste, eterno, inmenso, y tormentoso
que en su ser nunca deja de pensar en ese amor
es presencia ilusoria de un amor muy glamoroso
no le sirve para nada y se pierde en su dolor

Lo aguarda ofreciendo un jardín de luminarias lleno
que iridiscentes brillan, como ramo florecido
e insensible parece el sol, que de arrogancia es pleno
luna de amor, el llorar no lo tienes merecido

La alegría es lo que antaño ella feliz nos obsequiaba
que el amor es lo bello de la vida, no es tristeza
rayos de luna son flechas de amor que nos lanzaba
y a corazones ardientes tocaba, con destreza

Oye sol, que con tus rayos alimentas a la vida
y grandioso pareces en el Amplio firmamento
si una sola nube deja tu luz oscurecida
y te envaneces dejando a la luna en gran tormento

Porqué no piensas que en los grandes ciclos de los años
circulando en los extensos caminos de la elipse
se te oponga la luna como el lobo a los rebaños
y termines atrapado en la sombra de su eclipse

Calla que me llega al alma tu pesar, triste luna
desgarra tus vestiduras, libérate la angustia
que tu luz nos ilumine tan vasta, cual ninguna,
y no opaques tu brillo, no muestres tu luz tan mustia

Mas, si tu destino es amar al sol de esa manera
si eres feliz, entrégale tu amor con mucho esmero
no te deshagas con dobleces, muéstrate sincera
nada se pierde si el amor se entrega por entero

Nunca el altivo y tórrido sol alumbró de noche
y esa luna que nunca jamás su pasión rendía,
como Diana febril haciendo de su amor derroche
se mostró audaz, opacó su luz y salió de día.