LOS JUBILADOS DE LA UANL “DEL JÚBILO A LA LUCHA SINDICAL

 

  AUTOR: SERVANDO SANTOS ELIZONDO

  AÑO DE 2002

 

Los trabajadores que cumplieron o están por cumplir los treinta años de prestar sus servicios a la Universidad Autónoma de Nuevo León, que han vivido las luchas y conquistas durante este tiempo, son los que conocen realmente la historia de nuestro Sindicato y pueden atestiguar sobre las condiciones en las que el trabajador estuvo laborando y además, puede testificar de los cambios que se fueron dando productos de aquellas luchas. Algunos de ellos comentarán que el espíritu que campeaba era de lucha, de una conciencia más identificada  con la clase trabajadora, y dirán también que fueron los pilares de las conquistas obtenidas por los propios trabajadores. Otros dirán que no hemos avanzado ni un céntimo sino todo lo contrario, hemos retrocedido, que los trabajadores sindicalizados siempre estuvieron dirigidos por gentes mas comprometidos con los intereses de las autoridades administrativas, etc.  La verdad es que el rumbo lo ha determinado la tensión social, entendida ésta como los diferentes intereses políticos y económicos de los factores en pugna y por supuesto, de la capacidad de lucha de los trabajadores.

 

La jubilación de los trabajadores es un derecho garantizado tanto en la Ley Federal del Trabajo como en los Contratos Colectivos de Trabajo pactados. Sin embargo, quienes logran llegar a la jubilación, de pronto se encuentran frente a un panorama que se presume bastante desalentador; esto debido a que se afirma con mucha insistencia que la Universidad Autónoma de Nuevo León en pocos años mas, no va a ser suficientemente solvente para cubrir el pago de sueldos a los jubilados; y esto aún habiéndose tomado la precaución desde hace cinco años, de crear el Fondo de Pensiones y  Jubilaciones como un apoyo para asegurar su pensión. Se habla también de aumentar el número de años para obtener la jubilación; y  que a los jubilados se les descontará de su pensión los impuestos, y una serie mas de afirmaciones que no significan mas que poner en la mesa de la discusión las modificaciones que se pretenden al Articulo 123 de la Carta Magna, y como consecuencia cambios a la Ley Federal del Trabajo, donde se incluirían, por supuesto, las pretensiones arriba mencionadas y que son atentatorias de la seguridad del trabajador.

 

Hay mucha inquietud por parte de los trabajadores en activo y gente recientemente jubilada (año 2002) acerca de cómo va a funcionar el Fondo de Pensiones y  Jubilaciones, de que si realmente va a apoyar a la jubilación dinámica o sirvió solamente como relumbrón político, y ya cumplido su cometido se intente demostrar la inoperancia del mismo. Debemos entender esto como meras especulaciones, porque de otra manera se justificaría la intención de esta gente recién jubilada, de exigir se le reintegre la totalidad de las aportaciones hechas al Fondo, sabemos que una acción de esta naturaleza traería como consecuencia la descapitalización del fondo y su desintegración, con lo cual no estamos de acuerdo.

 

La creación del fondo de pensiones y jubilaciones no es una idea realizada por los estrategas neoliberales, es la materialización de las primeras organizaciones mutualistas de trabajadores, que tenía la finalidad de la ayuda mutua y la defensa de sus derechos, así surge nuestro fondo para dar seguridad social al trabajador. Lo que esperamos quienes llegamos o estamos por llegar a la jubilación es que terminen las especulaciones tendenciosas acerca de la incapacidad, en un futuro, de la funcionalidad del Fondo y que los jubilados reciban por todos los años de servicio y dedicación, un jubileo tranquilo y principalmente digno.

 

Toda una vida de trabajo y de lucha constante, de dedicación y esfuerzo de los trabajadores, de haber dado sus conocimientos a las nuevas generaciones formando una nación más culta y emprendedora, permaneciendo con la idea fija de su cometido histórico y en lucha permanente para lograr mejores condiciones de vida, con mas triunfos que fracasos en lo académico y con mas fracasos que triunfos en lo laboral y ¿qué ha obtenido al final de la jornada?, ¿Qué frutos recogerá de la cosecha? Si los vientos erosionaron el suelo anteriormente fértil, todo parece indicar que el jubilado retomará la misma actitud de cuando fue trabajador en activo aún  sabiendo que esos años no volverán.

 

Los vientos del cambio comienzan a azotar en las espaldas de los trabajadores, vientos arrachados y contaminados por las mas perniciosas ideas, atentatorias de los derechos de los trabajadores, como son la serie de cláusulas que aunque están escritas no se cumplen, entre las que se encuentran, la cláusula de exclusión que ha permitido contratar empleados al margen de la organización sindical en un número equivalente a mas del cincuenta porciento del total de trabajadores sindicalizados, en condiciones completamente desventajosas, como la renovación de  contratos cada seis meses o menos, la ausencia de un esquema jubilatorio, y salarios mínimos que nunca dejan de ser mínimos; con estos cambios retrógrados todo parece indicar  que se pretende no solo la desaparición de los sindicatos, sino también de las universidades públicas, atentos estaremos para que esto nunca llegue a suceder.

 

Por último quiero comentar también en este espacio acerca de un derecho no cumplido del trabajador universitario; que corresponde a la prima de antigüedad. Este derecho plasmado en el contrato colectivo y reafirmado en la ley federal de trabajo, ha sido mañosamente tratado y pone en desventaja al trabajador. Ya que considera como base para otorgar la prima el salario mínimo general, cuando la ley federal del trabajo establece el salario mínimo profesional para todos los que  tengan  trabajos técnicos o profesionales, es necesario que se entienda que los trabajadores universitarios no somos trabajadores de segunda clase y por lo tanto debemos luchar por tener una prima de antigüedad decorosa para una jubilación digna.